Materiales para construir una casa ecológica

Mesa con materiales ecológicos

En el diseño de una casa sana y eficiente lo primero que llevamos a cabo es la definición de las estrategias básicas de diseño bioclimático, pero una vez definido el funcionamiento a nivel de eficiencia, la selección de los materiales para construir una casa ecológica será una de las claves para el éxito.

Podemos optar por ser ecologistas puros y seleccionar únicamente materiales naturales y respetuosos con el medio ambiente (bioconstrucción), o bien ir adaptando la elección según el presupuesto y requerimientos de la obra, siempre que lo que elijamos cumpla correctamente su función constructiva a pesar de no ser materiales tan sostenibles.

Y es que la realidad es que aunque en el estudio somos partidarios de ser más puristas y trabajar únicamente con materiales naturales y sanos en armonía con el medio ambiente, estos materiales suelen ser más caros y aunque compense a medio plazo en todos los sentidos, no todos nuestros clientes están dispuestos a sacrificar metros de vivienda en favor de materiales más sanos.

Es muy importante que, elijamos lo que elijamos, seamos consecuentes con ello y valoremos bien las opciones que nos ofrece cada material.

Debemos tener en cuenta la disponibilidad y procedencia local – o no – del material, el tiempo de disponibilidad, su precio, las características, ventajas y desventajas que nos aportaran etc.

Lo mejor es establecer unos límites siempre teniendo como objetivo el construir de forma ecológica y sana, respetando el medio ambiente sin necesidad de que esta apuesta eleve a niveles imposibles nuestro presupuesto.
Por ello, en este artículo queremos orientaros en el amplio mundo de los materiales de construcción. Diferenciar entre cuales son más o menos recomendables, los más o menos eco desarrollando el porqué es importante apostar por aquellos sostenibles y sanos que aportaran a nuestro hogar un plus de salud y harmonía con el entorno.

El artículo se desarrolla con una previa definición de las particularidades de la bioconstrucción, partiendo de los materiales que son aptos según las directrices de la bioconstrucción (construcción en armonía con las personas y el entorno).

Seguidamente trataremos los materiales para construir una casa ecológica más habituales, separando aquellos que nos sirven para realizar la parte estructural y de cerramientos, el aislamiento, las canalizaciones, revestimientos, pavimentación y acabado de pinturas y barnices.

Finalmente no podemos dejar de comentar los criterios de elección a tener en cuenta pues estos son la mejor guía a la hora de tomar una decisión final.

Si con ello os seguís quedando con dudas, en nuestro estudio especializado en arquitectura ecológica podemos orientaros sobre la mejor elección en materiales para construir una casa ecológica

Materiales para construir una casa ecológica según criterios de bioconstrucción

Niño pintando en mesa de madera

Ya en la introducción, se ha comentado muy por encima el término de la Bioconstrucción.

Pues bien, este concepto se define como toda aquella arquitectura que se ejecuta en armonía con las personas y con el entorno natural.

El desarrollo de la industria de la construcción enfocado a hacer las cosas más rápido y más barato ha propiciado un aumento en el uso de materiales contaminantes y perjudiciales para la salud, que no permiten a las viviendas transpirar o que proceden de derivados de petróleo hasta el punto de disponer materiales con componentes cancerígenos reconocidos que se liberan al aire interior de nuestra vivienda.

Por ello, al igual que en muchos otros ámbitos, en los últimos años están apareciendo defensores de las viviendas sanas, libres de tóxicos y cuyos materiales en todo su proceso de fabricación y uso son inocuos para el medio ambiente.

Una idea que parece tan sencilla de definir y que es tan difícil de poner en práctica ya que por desgracia contaminar o intoxicar es gratis y los materiales con elevada huella ecológica o que contienen tóxicos hoy en día todavía son mucho más baratos que los materiales naturales respetuosos con el medio ambiente y las personas.

Para poner un ejemplo, el aislamiento más barato en construcción es un derivado del petróleo que no transpira pero que con muy poco grosor consigue altas eficiencias a muy bajo coste, además al ser un plástico es resistente al agua. Se trata del poliestireno expandido o XPS.

Como alternativa podemos aislar una casa con un aislamiento natural a base de fibra de madera, que requiere un elevado grosor, que no se puede mojar y cuyo coste es muy superior al XPS.

Tal como está el mercado, es muy necesario que tanto profesionales como clientes generemos una demanda cada vez mayor de materiales para construir una casa ecológica más sanos y naturales para permitir desarrollar la industria de la bioconstrucción y hacerla cada vez más asequible.

Por desgracia muchas veces el presupuesto es demasiado ajustado o los clientes quieren conseguir el máximo de metros al mínimo coste y la ejecución de las casas ecológicas no nos permite ser estrictos en la aplicación de los criterios de selección de materiales para construir una casa ecológica según la bioconstrucción.

Materiales para construir una casa ecológica más habituales y sus características

Dicho esto, en este articulo intentamos definir aquéllos materiales más comunes por su relación calidad precio y que aunque no todos cumplen con los criterios de inocuidad, salud y respeto por el entorno, consiguen un buen equilibrio o su huella ecológica es reducida.

Tabla resumen

Tabla resumen materiales ecologicos

Estructura y cerramientos

Empecemos por el principio; la estructura y los cerramientos son el esqueleto y la piel de nuestra casa, por ello deberían durarnos toda la vida. Son los elementos más permanentes y los que más deben resistir de una vivienda. Y os preguntareis; ¿Existen materiales para construir una casa ecológica que admitan estas condiciones? Y tanto que sí!

Existe un buen número de materiales naturales y saludables que nos ofrecen resistencia y durabilidad, por lo que los podemos utilizar para construir las partes de estructura y cerramientos de nuestra vivienda.

Entre estos materiales encontramos desde bloques y ladrillos de tierra, hormigón, tierra prensada, adobes… hasta elementos de madera y piedra natural.

En primer lugar, los bloques de hormigón, aunque no cumplen con todos los criterios de la bioconstrucción, merece la pena tenerlos en consideración por su disponibilidad y economía. Son además una buena opción estructural que se puede aplicar en muchas situaciones distintas.

Su composición se basa en una mezcla de hormigón y mortero que fraguan en moldes estandarizados hasta completar su secado.

Para aligerar su carga y ahorrar en material – y por lo tanto en economía – suelen vaciarse en su interior, siempre asegurando que soportan la carga pertinente. En algunos casos se pueden reforzar con un armado de acero en el interior.

Los ladrillos de tierra cocida ofrecen una gran capacidad mecánica para resistir peso además tienen una buena capacidad aislante.

Gracias a su peso propio, los muros de ladrillos de tierra almacenan muy bien el calor, pudiendo liberarlo al cabo de varias horas cuando baja la temperatura –lo que llamamos inercia térmica-.

Por último, el ladrillo de tierra regula la humedad de forma natural con lo que conseguimos estabilizar el ambiente interior.

Por otro lado, tenemos una opción un poco más económica; los ladrillos de cerámicaconvencionales, ya sean opacos o perforados, siguen las características funcionales de los de tierra cocida, es decir, gran capacidad mecánica.

Se recomiendan para la construcción de muros de carga aunque en términos ecológicos no son los más recomendables ya que necesitan una gran cantidad de energía para su fabricación y esto conlleva una elevada aportación de CO2 a la atmosfera.

Asimismo, la Termoarcilla es un material novedoso. Se considera como un bloque cerámico de baja densidad con unas propiedades de aislamiento térmico y acústico que garantizan un ahorro de energía en la vivienda.

Se consigue con una mezcla de arcilla y aditivos aligerantes, que dan porosidad homogénea al bloque. El resultado; un material poroso que permite que las superficies de un edificio respiren y la humedad del interior se disipe.

Además de beneficiar a sus ocupantes, este material impide el deterioro de la estructura del edificio en sí y reduce el riesgo de putrefacción de otros materiales mediante la absorción del exceso de humedad.

Finalmente, contribuye a la absorción de sonidos, funcionando como aislante acústico.

La madera es un material que ofrece versatilidad, resistencia, ligereza y al ser higroscópico, contribuye a regular la humedad de forma natural.

Tiene una gran variedad de opciones constructivas siempre siendo estas en seco o taller, por lo que resulta mucho más rápido que construir con estructura de hormigón.

En nuestro país no existía tradición de construcción en madera, pero la creciente demanda de casas más eficientes y sanas a bajo coste ha propiciado el desarrollo de la industria de construcción en madera ya sea de procedencia local o de fabricación en extranjero (generalmente en Europa del Este).

Finalmente la piedra es también un material de construcción historico pero que se considera un material de uso excepcional debido a su elevado coste hoy en día y a la necesidad de mano de obra especializada para su puesta en obra.

Su característica principal es su gran capacidad para soportar cargas pero además no requiere una gran inversión en cuanto a mantenimiento y que tiene una larga vida útil debido a su resistencia.

Estructuralmente, la piedra funciona muy bien trabajando a compresión pero al ser pesada no se suele usar en forjados o techos. En estos casos la podemos combinar con vigas de madera o algún otro material que trabaje bien a tracción.

Cerramiento y fachada de madera

Aislamientos

Vamos ahora a abordar el mundo de los aislamientos térmicos, uno de los protagonistas invisibles de la arquitectura sostenible.

El aislamiento es el encargado de proteger y aislar nuestra casa de las condiciones climáticas del exterior. Tiene una importancia crucial en el ambiente interior así como en la regulación de la temperatura y humedad de nuestro hogar.

Aunque como hemos comentado, a veces por una cuestión de reducción de costes no queda más remedio que optar por aislamientos derivados del petróleo, que provienen de procesos químicos, en el artículo de hoy trataremos únicamente los aislamientos naturales y sanos.

Entre ellos encontramos: el corcho, el cáñamo, la celulosa, el algodón, la paja, el coco y la arcilla expandida.

EL primero de todos, el corcho, se obtiene de la corteza del alcornoque y no hace falta talar el árbol para obtenerlo. Por ello se considera un recurso renovable y respetuoso con su entorno. Lo podemos encontrar en paneles o en forma de granulado.

Es el aislamiento más caro ya que su proceso de obtención es muy lento (una corteza cada diez años por árbol, sin embargo sus características son inigualables, es el único aislamiento natural resistente a la humedad, con gran capacidad aislante y conformable en paneles autoportantes que se pueden utilizar en cubiertas, muros y en contacto con el terreno.

Por otro lado, el lino y el cáñamo son dos materiales que proceden de plantas de fácil cultivo y cuyas propiedades aislantes se están explotando cada vez más en la construcción.

En tercer lugar, la celulosa es un material totalmente reciclado, procedente de residuos del papel. No se necesita mucha energía para su elaboración y a pesar de su ligereza, tiene una buena capacidad aislante.

En contra, es un material que no resiste el contacto con el agua y puede ser atacado por animales o insectos, así que los muros aislados con celulosa deben ser muy estancos.

La paja y el coco son materiales que van ganando terreno en el mercado de la construcción natural y ambos son materiales con poca huella ecológica y que requieren poca energía para su producción.

La paja se puede usar como aislante mezclándola con mortero. En general la forma más utilizada es como aislamiento combinado con una estructura de madera. La mayor desventaja es que se pudre con la humedad, por ello deberemos protegerla muy bien en este sentido.

Y sí, el coco es otro de los materiales para construir una casa ecológica que podemos utilizar como aislamiento. Obtenemos el aislante a partir de fibras de las cáscaras, siguiendo unos procesos de extracción mínimos y sin necesidad de aditivos. El resultado; una fibra inodora y con buenas prestaciones como aislamiento térmico y acústico que además es altamente resistente a la putrefacción.

Revestimientos

Cuando revestimos una edificación o superficie, lo que hacemos es añadirle una capa nueva, recubriéndola ya sea para mejorar sus capacidades térmicas o simplemente por cuestiones estéticas.

Distinguimos dos tipos de revestimientos. Los que llamamos revestimientos duros y los amorfos.

Fachada compuesta

En primer lugar, los revestimientos duros pueden ser naturales pero no son estrictamente renovables ya que requieren la explotación de canteras o depósitos.

La piedra o la cerámica son varios ejemplos aunque también podemos considerar la madera cuyo mantenimiento deberá ser más constante para mantenerla en buen estado y plenas condiciones.

En segundo lugar, los revestimientos amorfos son aquellos que se adaptan a la forma del elemento que recubren, pudiéndose así aplicar en cualquier lugar.

Tenemos los morteros de arcilla que obtenemos a partir de una mezcla de arenas y arcillas sin aditivos y que repercuten de forma positiva en nuestra salud gracias a su capacidad higroscópica, regulando la humedad de forma natural. Tienen, al mismo tiempo cierta capacidad para aislar del ruido y de los cambios bruscos de temperatura.

Otro tipo de mortero es el mortero de yeso cuya mezcla se produce con arena, yeso y agua. Su estética final es igual a la del yeso pero con mayor resistencia al fuego.

Por ultimo tenemos dos tipos de cales muy parecidos, que obtenemos mediante cal, arena y agua. Se trata de la cal hidráulica y la cal grasa. Ambas se aplican como los morteros pero su diferencia principal es que la primera se endurece con agua mientras que la segunda lo hace con el contacto del aire.

Al tratarse de productos hechos a partir de cales y arenas naturales ninguna de las dos cales contiene aditivos o partículas tóxicas que puedan perjudicar nuestra salud. Son una buena elección entre los materiales para construir una casa ecológica.

Canalizaciones de agua

Las canalizaciones de agua son todo un mundo pero no por ello debemos dejarlas en segundo plano pues, al fin y al cabo, son las conducciones que nos abastecen de agua para cocinar, beber, ducharnos etc.

Muy a nuestro pesar, muchas de las tuberías públicas están realizadas con materiales que pueden dejar residuos perjudiciales para nuestro organismo. Recomendamos por ello que además de seleccionar conscientemente el material de nuestras canalizaciones, valorar la instalación de filtros en ciertos puntos según el uso que vayamos a hacer del agua.

El mercado nos ofrece una amplia gama de materiales para la canalización de agua de nuestras casas pero muchas de las opciones no son nada recomendables pues pueden ser dañinas para nuestra salud al contener partículas tóxicas. El PVC por ejemplo, emana cloruro de vinilo, una sustancia cancerígena. Es también un material no biodegradable y perjudicial para el medio ambiente.

Hojas mojadas por la lluvia

Primero de todo, para conducir el agua limpia existe el polietileno de alta densidad y el polibutileno , dos materiales que recomendamos para estas canalizaciones.

El primero, el polietileno de alta densidad, es un polímero termoplástico conformado por diferentes unidades de etileno, en términos comunes, un compuesto químico orgánico, ¡se puede reciclar!. Además es ligero, flexible y tiene una alta resistencia química y térmica. Soporta perfectamente el agua a unas temperaturas de 60-100ºC y no puede ser atacado por los químicos.

Por su parte, el polibutileno es otro de los materiales para construir una casa ecológica recomendable para la conducción de agua limpia. También es un material termoplástico (se vuelve moldeable con la acción del calor y se endurece al enfriarse), tiene mucha flexibilidad y una alta resistencia química.

En este caso, es un material suave con lo que se reducen las pérdidas de carga del agua que circula por las tuberías y es muy difícil que se depositen incrustaciones o que se produzcan calcificaciones. Resiste temperaturas de entre los -15ºC hasta los 95ºC.

Los bajantes pluviales son otro tema. Para ellos tenemos más opciones de materiales ya que el agua canalizada no es para el consumo humano.

Podemos encontrar bajantes de cerámica, polietileno, polipropileno etc. En todos los casos es importante que los bajantes tengan las superficies muy lisas para evitar calcificaciones o incrustaciones.

Por último hay que mencionar la opción de los bajantes de acero galvanizado pues debido a su alta resistencia a esfuerzos físicos y la protección que le da el proceso de galvanizado está ganando cada vez más terreno en el mundo de la construcción.

Finalmente, los desagües. Otra vez el mercado nos ofrece infinitas posibilidades en cuanto a materiales pero , si tenemos en cuenta los requerimientos ecológicos y sanos que defendemos en nuestro blog, los más recomendables son el cobre y el polipropileno.

Las tuberías de cobre son muy duraderas y seguras, pero también pueden ser relativamente caras. A su favor tienen que son muy duraderas porque el cobre no se corroe. Además es resistente al fuego.

El polipropileno, además de las ventajas ya mencionadas, es liso y reduce el ruido pro fricción, además de aislar el calor bastante bien.

Pavimentos

Abordemos ahora los materiales para construir una casa ecológica más adecuados para utilizar como pavimentos en nuestra vivienda.

Disponemos de muchísima variedad y campo de elección en este ámbito pero en este articulo haremos un repaso breve de las opciones más adecuadas para construir una casa ecológica.

El primer material del que os hablaremos es el barro cocido. Es un material natural y ecológico que se compone a base de arcilla. En general se coloca en forma de baldosas cuando se utiliza como pavimento, de este modo ofrece al cliente mucha variedad de acabados estéticos con los que podremos trabajar.

A continuación dos opciones de suelos continuos, el primero a base de mortero (conglomerantes, arena y agua) y el segundo de hormigón.

Los suelos continuos de mortero se caracterizan por ofrecernos muy buena resistencia mecánica – golpes y/o peso – y durabilidad. El sistema de puesta en obra es sencillo y económico.

Existe hoy en día una variante de este sistema que utiliza un mortero autonivelante, es decir, con aditivos que hacen que el mismo mortero quede plano.

A pesar de tener una estética muy similar, los suelos continuos de hormigón se distinguen por necesitar juntas de dilatación cada 5 metros como máximo, para evitar fisuras del pavimento por dilataciones del material causadas por cambios de temperatura.

Otra diferencia respecto con su homólogo en mortero, es que el hormigón NO es un material ecológico y contiene ciertos componentes perjudiciales o tóxicos.

Y pasamos otra vez a nuestra polifacética madera. En el ámbito de los pavimentos, existen tres tipos distintos de colocación de la madera en los suelos, y son precisamente estos sistemas los que nos ayudan a distinguir y clasificar las características que ofrece cada uno de ellos, indistintamente del tipo de madera que usemos.

El primer sistema sería el de la madera encolada. Como bien indica el nombre, el pavimento se coloca sobre una capa nivelada horizontalmente mediante colas especiales o mortero autonivelante.

El segundo sistema y quizás el más utilizado actualmente, es el de los pavimentos flotantes. Esta vez se colocan las tablillas de madera sobre un aislamiento o algún elemento elástico y encajándolas por unas ondulaciones en sus bordes. Se considera un sistema eficaz, rápido de montaje y económico.

Por último, el sistema en tarima se ayuda de una subestructura en forma de rastreles para elevar las tablillas de madera. Una ventaja extra de este sistema es que, al elevar el suelo, se genera una cámara de aire entre el forjado y el pavimento que contribuye a tener una mejor sensación acústica.

Además de la madera existe el bambú como alternativa que consigue un aspecto bastante semejante y se considera más ecológico: Su proceso de fabricación tiene emisiones cero, es un producto antiestático y anti alergénico y tiene una dureza y densidad similar a la de las maderas tropicales.

Además el bambú es una planta que se desarrolla muy rápido, por lo que se encuentra en gran disponibilidad y es totalmente renovable.

Finalmente tenemos la opción de suelos más tradicionales ya sean suelos pétreos o cerámicos.

El primero se obtiene de rocas por lo que no debemos olvidar que no es renovable. ¡No se regenera con el paso del tiempo!

Normalmente utilizamos suelos en exteriores ya que son resistentes al agua, pueden soportar grandes cargas y son poco resbaladizos. Para una casa ecológica recomendaríamos más bien alternativas como baldosa o adoquines, más adaptables en cuanto a tamaño y con una gran variedad de colores, formas y colocaciones.

Los suelos cerámicos si bien son naturales no son una alternativa tan ecológica como podría ser la madera, ya que consumen mucho en su obtención.

Los mencionamos como opción por su economía ya que tienen un precio asequible, sin perder resistencia y durabilidad. También disponen de una amplia gama de acabados y formas que se pueden colocar en cualquier estancia.

Pinturas y barnices

Ya para acabar nuestro “brainstorming” de materiales para construir una casa ecológica, atacaremos el ámbito de las pinturas y barnices que podemos utilizar en nuestra vivienda.

Existen pinturas, barnices, aceites y ceras respetuosas con el entorno, así como con el ambiente interior de la casa y nuestra salud.

madea casa ecológica

Normalmente, las pinturas más usadas en el mundo de la construcción son las plásticas que contienen productos y partículas perjudiciales para nuestra salud y que merman o limitan la capacidad de transpiración de la pared, es decir la absorción y cesión de humedad, tan importante para mantener un ambiente interior sano.

Como alternativa, tenemos las pinturas al silicato y a la cal. Son permeables al vapor de agua, transpiran y gracias a que están fabricadas a base de componentes inorgánicos evitan la aparición de microorganismos como las algas y el moho. Tienen una larga durabilidad que permite ahorrar recursos y su composición es libre de sustancias nocivas.

Son pinturas cuya base principal son materias primas minerales, que las hacen muy respetuosas con el medio ambiente tanto en su proceso de fabricación como en su efecto final.

En cuanto a los barnices que utilizamos en el mundo de la bioconstrucción, tienen un aspecto y una aplicación muy similar a la de los productos convencionales petroquímicos, pero pueden mejorar en gran medida la calidad del acabado.

Principalmente se usan barnices de aceite de linaza, que tienen unas excelentes cualidades como protector. Es transpirable e impermeable además de proteger la madera de ataques de insectos siempre de forma natural.

Se considera también como protector contra los rayos ultraviolados cuando la madera está expuesta al sol y no oxida el hierro.

La función de los aceites naturales para madera es también protegerla contra el sol, insectos y hongos. Asimismo podemos utilizarlos para embellecer su superficie respetando sus betas naturales.

Es importante aplicar aceites naturales a base de linaza, de ricino y el propio de madera, todos ellos procedentes de las semillas de distintos árboles.

Las ceras se aplican con un fin de acabado superficial. Sirven en general para dar a la madera un aspecto más natural. Existen ceras de origen vegetal (cera de carnaubas), animal (cera de abeja) o incluso origen mineral (cera de lignito o parafina).

Criterios de elección

Una vez presentados los materiales de los que disponemos en el mercado, es interesante establecer unos criterios para elegirlos siguiendo las bases de la construcción sostenible y ecológica.

Estos serían; su proximidad u origen local, que los sistemas de extracción sean lo más respetuosos posibles, que la manipulación sea la mínima y finalmente las características propias del material.

chica bosque casas de diseño finlandesas

Proximidad – Trabajar con materiales y empresas locales. Reducimos costes y favorecemos la economía local.

A parte de favorecer la economía local, cuando optamos por la elección de materiales de cercanía, reducimos directamente la energía y recursos destinados a su transporte.

Extracción respetuosa

Para que un material sea respetuoso con el medio ambiente es importante empezar analizando su procedencia. Es decir, que los procesos realizados durante la obtención y extracción del material interfieran lo mínimo en el entorno permitiendo así la posibilidad de renovación del mismo.

Por ejemplo, si comparamos el impacto ambiental entre la extracción de piedra en grandes canteras con la tala de corteza del alcornoque para la obtención de corcho, veremos como la primera tiene consecuencias muy negativas y costosas para el medioambiente mientras que el segundo caso el material se extrae de forma respetuosa, ya que no hace falta talar el árbol ni se le produce ningún daño a la hora de retirar la corteza.

Así mismo, en la industria maderera, hay entidades que se aseguran de certificar que ésta proviene de explotaciones controladas y cuya tala se realiza de forma respetuosa.

Manipulación mínima

Una vez disponemos de la materia prima debemos adecuarla y transformarla para que sea apta para la construcción. De todas formas cuanto menor sea su transformación, mejor será para el medio ambiente pues todos los procesos generan emisiones, residuos y suelen consumir mucha energía.

La lana de roca, por ejemplo, es un material que se nos vende supuestamente como natural. Pues bien, la verdad es que el proceso de fabricación de este material requiere hornos a altas temperaturas para fundir la roca que gastan mucha energía. Además, las virutas de roca obtenidas se aglomeran mediante formaldehido, un compuesto definido como cancerígeno por la OMS que puede llegar a nuestros pulmones fácilmente.

Características del propio material – Origen natural o reciclado. Que sea fácilmente reciclable. Biocompatibles

Las características propias de los materiales para construir una casa ecológica son también importantes y debemos conocerlas bien para poder trabajar correctamente con cada material y tomar buenas decisiones.

Los materiales para construir una casa ecológica tendrán que ser naturales, es decir, procedentes de recursos renovables y abundantes. Los más adecuados son aquellos que no contengan partículas ni componentes tóxicos que pueden llegar a causar daños a nuestro organismo.

La reciclabilidad es una propiedad que no tienen todos los materiales pero que tendremos que tener muy en cuenta. Se trata de evitar los materiales cuyo impacto ambiental al finalizar su vida útil, es elevado. Por ello recomendamos optar por los materiales fácilmente reciclables.

Siguiendo la misma línea, existe en el mercado una amplia oferta de materiales reciclados útiles para la construcción. No pensemos que al elegir un material de este tipo perderemos en prestaciones sino todo lo contrario. Un material reciclado nos da las mismas garantías que uno recién salido de fábrica.

Finalmente, no podemos olvidarnos de los materiales biocompatibles. Son aquellos que no contienen partículas tóxicas ni sustancias químicas que puedan llegar a nuestro organismo una vez instalados en casa. Suelen ser de origen natural y poco transformados. La madera, la piedra o algunos tipos de cerámica son ejemplos de materiales biocompatibles.

Como veréis, elegir materiales para construir una casa ecológica es algo muy importante e igualmente complicado por la amplia oferta de la que disponemos en el mercado.

Es imprescindible que nos fijemos siempre en la procedencia y composición de lo que vamos a elegir. Además no debemos olvidar que no se trata tan solo de buscar materiales respetuosos con el medio ambiente sino también aquellos más saludables y que contribuyan a mejorar el confort de nuestra casa.

Por ello también es muy recomendable contactar con personas expertas, que estén en continuo contacto con este mercado. En Slow Home trabajamos con materiales naturales en nuestros proyectos y construimos casas sanas y eficientes para todos los presupuestos.
No dudéis en consultarnos si tenéis cualquier duda sobre los materiales para construir una casa ecológica.

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